Muchos son los jóvenes que llegan a Reino Unido creyendo que el nivel de inglés que les han enseñado en institutos, academias o escuelas es el apto para llegar al país y saber ya pronunciar “Hello” y todo lo que detrás venga. Sin embargo, son muchos los emigrantes que se mudan a este país los que cuentan que una vez pisas el terreno sabes que el nivel con el que llegas no tiene nada que ver con respecto al que hay en el país. Distintos acentos, distintas culturas que lo pronuncian de distinta manera…es decir, hay que hacerse el oído a cada una de ellas y empaparse con ello de la mejor manera posible.

Son muchos los que deciden por ello enfrentarse al idioma sin necesidad de seguir ningún método académico, sino que por su propia cuenta deciden aprenderlo y mejorarlo, tomando sus propias riendas y sus propias técnicas. Quizá por motivos económicos o sociales, pero lo que sí es que hay valientes que se enfrentan a ello para saber cuáles son sus límites.

Es el caso de José María González Díaz, un joven jienense que se mudó a Manchester hace un año y que cuenta que tras haber pasado más de medio año en Lituania a través de una beca que le ofrecieron decidió mejorar su inglés invirtiendo su tiempo en irse a otro país, especialmente a Reino Unido, para empaparse del idioma nativo. “La situación en cuanto a oportunidades laborales en España en mi campo, que es el periodismo, no eran muy buenas y decidí pasar un año en el extranjero para mejorarlo”, cuenta.

José María ha pasado 10 meses en Manchester y asegura que no tuvo mucha dificultad al principio, ya que estuvo viviendo anteriormente en Lituania y siempre se socializaba con gente. Cuenta también que le costó entender el acento de Manchester, ya que es un poco más cerrado que el del sur como en Londres.

19225721_10158813077860246_7078908385439942822_n

José González en su visita a Londres. Fuente personal.

Para ello y para mejorarlo, el joven jienense asegura que utiliza dos métodos clave para mejorarlo: el primero, hacer intercambios de idiomas tanto con nativos como personas que no son inglesas. Y el segundo, en el momento en que aprendía una palabra nueva, la apuntaba, para luego buscarla en el diccionario, saber en qué contexto se utiliza y escribir frases con ella.  “Creo que es una buena forma de aprender, ya que al fin y al cabo si aprendes una palabra y no la utilizas, llegará un momento en que te suena, pero no sabes de qué. Sin embargo, si la escribes es más probable que se te quede esa palabra en el subconsciente”, cuenta.

Tras ello, José María considera que tiene ahora un nivel alrededor del C1. “Sinceramente creo que es mucho más sencillo aprender un idioma por tu propia cuenta que en una academia. En una academia es útil cuando te presentas a un examen. En ella te preparas para responder a unos ejercicios, que luego en tu vida diaria no vas a utilizar. Ni incluso en las novelas o en los libros que te leas en tu día a día”, afirma.

Sin duda alguna, lo mejor para aprender un idioma es no apresurarse, ya que cada persona debe tomarse su tiempo y nadie es perfecto. Hay que ponerse metas, por ejemplo, elegir un horario fijo para aprender inglés, ya que lo mejor de estudiar inglés por cuenta propia es que tú mismo eres el dueño de tu tiempo. Y aunque parezca una nimiedad, lo mejor sin duda es aprender con libros y películas para niños, para irse haciendo con el vocabulario. Ya que cuando un niño de un país de habla inglesa está aprendiendo, atraviesa por los mismos pasos. Además, uno de los mejores métodos para aprender inglés es escuchando el propio idioma. Por ejemplo, aprender con audios, música, películas, programas o series en inglés ayudará no solo a aprender palabras nuevas, sino a saber cómo se utilizan en su contexto.

108

Marta en el barrio de Camden Town en Londres. Fuente personal.

Sin embargo, hay quienes opinan que, para empaparse un idioma, lo mejor es tener un horario adecuado para ello con un guía que le planifique todo el sistema de aprendizaje de un idioma. Así es como piensa Marta Jurado, una joven sevillana residente también en Manchester, quien decidió mudarse al país para mejorar su nivel de inglés al igual que José María. Marta quería obtener cierta fluidez y cuenta que, tras un año en Manchester, sus objetivos han cambiado un poco más, ya que ha alcanzado una cierta destreza tanto hablando como escuchando.

A diferencia de José María, Marta acude a una academia de inglés para ello y cuenta que utiliza en ella métodos tradicionales entre los que destacan las conversaciones con sus demás compañeros de clase sobre temas que van surgiendo en las fichas que el profesor va dando. También realiza redacciones, pruebas de listening y ejercicios de gramática. “Creo que, si el objetivo es obtener un certificado de nivel de inglés, la academia es la mejor opción, ya que te pueden asesorar mucho en ese aspecto y creo que están muy bien preparadas para ello. En mi caso me ayuda a la hora del inglés escrito, ya que hace que te obligues a redactar, que creo que en mis circunstancias es lo que menos practico y que por mi propia cuenta me es difícil de mejorar”, cuenta la joven.

Marta recomienda totalmente las academias de inglés. “Muchas ofrecen horas gratuitas de prueba para ver cómo se desarrollan sus clases. Así antes de pagar el curso de una academia puedes ver si te convence o no, el profesor, el ambiente de la clase, el nivel al que vas, etc.”, dice.

Varias 1666

Fuente personal.

Ante todo, para asistir a una academia, hay que saber cuál es el objetivo que se quiere conseguir, si la meta es prepararse para exámenes oficiales, se debería escoger un curso preparatorio en los entrenan a la persona específicamente para ello. Hay que tener en cuenta también el número de alumnos por clase. Las escuelas suelen ofrecer clases con un número de alumnos más reducido durante la temporada baja, es decir el invierno, que se amplían durante el verano. Aun así, no se debería aceptar un grupo con más de 15 alumnos, ya que a partir de ese número la calidad de las clases se resiente bastante.

Además, lo recomendable es que cada lección tenga una duración de entre 45 – 60 minutos para que puedas asimilar toda la materia impartida y el rendimiento sea el óptimo.

Aun así, para empaparse de un idioma, independientemente de cómo sea la persona, alcanzará el nivel óptimo que desee siempre y cuando se lo tome con paciencia y sobre todo con ganas. La mejor forma para ello, es combinando las mismas, a la misma vez que la persona se muda a otro país, va conociendo a gente, se rodea de personas nativas, acude a clases semanales de inglés y en casa escucha audios y ve programas o películas, alcanzará el nivel que desea.

Algo no muy difícil, porque, aunque no se quiera, ya desde el primer día en que se pisa otro país distinto con otra lengua distinta, la persona ya se está haciendo con el idioma y sobre todo con su forma de comunicarse.

Anuncios

Aprender inglés, ¿por academia o por mi propia cuenta?

Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.